Flirtear es la clave, por Rafael Marinho

Rafael es uno de mis hermanos Amorati. Es brasileño, de Maceió, un lugar de playas excepcionales… Y ha querido compartir esta historia con nosotros, para inspirarnos a fuego. Os dejo en sus manos.


Estaba de relax en mi casa jugando a Bioshock, cuando el timbre de la puerta sonó. Me pareció raro, porque mi madre había salido con su novio, mi hermano estaba en su cuarto, y yo no esperaba ninguna visita.

Me puse unos pantalones y fui a ver quién era. Para mi sorpresa había dos mujeres preciosas frente a mi puerta, arregladas para pasar una buena noche. Estaba hipnotizado.

– ¿Es aquí la fiesta?
– ¡Sí, aquí es! Pasad, os estaba esperando.
– JAJAJAJA, ¿quién es este tipo? (una a la otra)
– Soy el hombre más interesante que conoceréis hoy, jajaja (mientras me apoyo en mi puerta).
– JAJAJAJA, lo sentimos, ¡apartamento equivocado!
– ¡No, qué va! Os he dicho que os estaba esperando, yo también he montado una fiesta aquí, ¡y sólo faltábais vosotras!
– Vale, ¿y quién está aquí?
– Nosotros tres, jajajaja… Os garantizo que nuestra fiesta será muuucho más divertida que cualquier otra a la que vayáis. Pasad, ¡mi casa es vuestra casa! (me aparto dejando paso)
– JAJAJAJAJA… ¡No, en serio, tenemos que irnos!
– Y aquí seguís, frente a mi puerta. ¡Vaya cosa! Creo que va a ser el destino… Diciendo que deberíais quedaros conmigo, ¡y que soy más interesante que vuestra fiesta! Jajaja…
– (Muertas de risa y de camino al ascensor) Tenemos que irnos, ¡gracias y adiós!
– ¡Pensad en mi oferta! Jajaja… ¡Adiós!

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Girando contigo

En mi mente los retazos de aquellos momentos pasan a siete velocidades distintas, todas juntas. El recuerdo de tu voz, de tus andares, de tu carita de diablilla, el aleteo de esa falda al ritmo de tus caderas. Cada giro y cada gesto. Tu tacto. Tu presencia misma.

Mi apetito y mis nervios subían el volumen a causa del gran día que acabábamos de pasar juntos… Y se hicieron eco en ti. Con cierta complicidad nacida del preaviso, debo admitir.

La timidez que hubiese derribó al recato mientras se desgajaba con cada nuevo roce de tus labios. Vacilantes al principio, voraces poco después… Jamás una boca me ha dicho tanto. Las palabras también fluyen junto a la cascada de besos. Nos reflejamos, nos recreamos, nos invitamos a compartir más momentos…

Y sabemos que cumpliremos.

Mis manos no dejan de gesticular y recorrerte al mismo tiempo. Dibujan un mapa en mi memoria, y aprecian el manjar en el momento. Ni siquiera este dolor que me acompaña nos agua la fiesta.

Pero como era inevitable, llega el momento de marchar. Nos dejamos tanto en el tintero que no podemos evitar seguir hablando. Mi imaginación ha encontrado mil maneras de sumergirme en ti para resurgir chorreando felicidad y placer… Con esa carita que te vuelve loca. Con el mismo descaro y la mente despierta que te atrae a esta guerra incruenta pero sin cuartel.

Estoy deseando volver a ti. Volverte a ver.

Las cosas que sé, y quiero compartir contigo (2): Conseguir sin perseguir

Descubre una de las verdades tanto del mundo de la noche como del día a día, con la única solución positiva posible. Pronto descubrirás por qué digo que es la única positiva, porque soluciones hay muchas y muy variadas (pero ya se distinguen de esta porque operan en función de lo que quieras evitar, no de lo que puedas conseguir).

Cuando termine este texto, tendrás en tus manos el poder de crear tus propias oportunidades, sin tener que hacer un esfuerzo especial por conseguirlo.

¿Demasiado bonito para ser cierto? Comprobémoslo.

Permite que comience mi alegato estableciendo una premisa:

Ningún hombre puede realmente hacer (por sus cojones) que una mujer se interese por él. Por eso muchas veces me he reído en vuestra cara cuando me habéis dicho a las claras “yo quiero ligar más”.  No existe ningún hombre que ligue realmente, y el que diga que sí (me incluyo en el saco), es gilipollas. Nosotros únicamente estamos ahí para ser vistos por ellas, y decididamente afirmo que ese es tu único papel ahí: ser visto o pasar desapercibido. Estar presente en su mundo o perdido en el tuyo.

Aunque las maneras de ser visto que ya tenga y utilice cada uno son ampliamente discutibles, no entraré en eso salvo para comentar algo. Sigue leyendo

¿Todavía existe el amor verdadero?

Todo esto es culpa suya. La última vez que estuve con ella, antes de despedirnos, me dijo que no creía que la amistad exista entre hombres y mujeres. Que siempre se terminaba jodiendo por el interés romántico… Así que también se puede decir que es gracias a ella.

Me vino a la mente un texto que habla sobre una persona y sus acciones desde hace un par de años: viajar entrevistando a parejas y compartiendo todos los consejos y motivaciones que le cuentan al respecto. Su historia ha llamado tanto la atención que, gracias a una campaña de Kickstarter ha podido financiar un documental y un libro al respecto. Con la sabiduría acumulada de todas las parejas con las que ha hablado: ricas y pobres, homosexuales y heterosexuales, religiosas y ateas, recientes y de largo trayecto… De todos los calados. Nosotros podemos descubrir parte de ello porque este señor estuvo dispuesto a responder cualquier pregunta vía Twitter y Reddit.

A continuación traduzco un artículo del Huffington Post, gracias al cual me acerqué a su iniciativa:


Mientras la tasa de divorcios en América se acerca al 50%, el amor verdadero parece ser una ficción de cualquier cinta de Hollywood. Un hombre decidido a dar con la verdad dejó su trabajo recientemente su trabajo y partió en una misión por todo el país para documentar el poder del amor moderno.

Nate Bagley empieza su “Lovumentary Project” en 2012, cuando empezó a grabar podcasts de entrevistas con parejas reales para su sitio web y después sería acompañado por la periodista Melissa Joy Kong, que compartía el mismo deseo de respuestas. Los dos partieron en un road trip en 2013 para encontrar la mayores historias de amor de nuestro tiempo, entrevistando a más de 100 parejas cuyas historias conmovedoras han sido transformadas en episodios del podcast, rodajes en video y un libro en proceso.

“Mi esperanza era encontrar algunos patrones al hablar con estas parejas… O conseguir al menos algún consejo profesional para mantener una relación satisfactoria a largo plazo yo mismo. No estaba preparado para el mundo que iba a descubrir, ni para las historias a las que iba a exponerme”, escribe Bagley en Reddit sobre su proyecto. “He entrevistado parejas gay y parejas hetero, parejas ricas y pobre, parejas religiosas y ateas, parejas que han estado juntas por poco tiempo y parejas que han estado juntas casi 70 años. He llegado incluso a entrevistar parejas en matrimonios concertados y parejas polígamas.”

Bagley también invirtió algo de tiempo en responder preguntas a usuarios de Reddit el pasado jueves, compartiendo algo del conocimiento que ha obtenido sobre relaciones exitosas.

Aquí están seis perlas de sabiduría que aprendió de parejas reales en América:

Hacer Memorias a Diario
“Las parejas que intentan experimentar alguna clase de conexión significativa todos los días, o crear una memoria divertida; son las parejas que destrozaron mi percepción de lo que era posible en una relación amorosa.”

Nunca Dejar de Crecer
“Aprendí que una relación a largo plazo no va sobre hacerte feliz a ti. Va sobre crecimiento personal. Para decirlo de la manera más simple, la felicidad que todos deseamos es un resultado de superar desafíos y obstáculos juntos, y experimentar las emociones de la victoria y el logro.”

Tomarse 10 Segundos
“Es cuestión de cambiar cómo pensamos. Por ejemplo: en vez de preguntar ‘¿qué tal tu día?’ al final de cada día, prueba a preguntar algo que demuestre que realmente te interesa la respuesta. Buenos ejemplos son ‘¿qué te hizo reír con mas ganas hoy?’ o ‘¿hubo algún momento en este día en que te sintieras solo/a?’ o ‘¿cual fue tu mayor victoria personal hoy?’.

Una pareja se puso como meta que cada beso de despedida duraría más de 10 segundos. Están comprometidos a mantener esa pasión romántica en su relación… Y tan sólo hacen falta 10 segundos.”

Discutir Desnudos Si Eso Ayuda
“Un gran número de parejas me contó que no peleaban entre ellos. Quiero decir que, si estás enamorado, deberías jugar en el mismo equipo. Tu meta debería ser resolver el asunto, no quedar por encima de tu persona amada… Y siendo honestos, te sientes culpable cuando ganas, de cualquier forma.”

“En serio… No seas imbécil. No insultes. No metas puñaladas. No intentes herir a la otra persona. Discutid desnudos si eso ayuda.”

Amar Más
“Una mujer en Georgia me dio un consejo bastante impresionante. Ella y su marido llevaban juntos cerca de 60 años, y cuando le pregunté cuál sería su mejor consejo sobre relaciones, ella se tomó una pausa y me dijo: ‘No temas ser el que ama más.’ “

Pensar en Perspectiva
“Esta cita de esta entrevista fue el momento exacto en el que experimenté ese sentimiento [de ver lo que el amor verdadero parece en realidad]:

” ‘Al final de la vida de Ty, quiero que él pueda decir ‘Terri era la mayor bendición mundana en mi vida, lo mejor que me pasó jamás, y soy un hombre mejor por la forma en la que ella me amaba.’ Y esa es la meta con la que vivo a diario. Así es como quiero amar a este hombre.’ “

Visita Reddit para leer más de las mejores anécdotas de Bagley sobre el amor verdadero.


Ahora es cuando todos hacemos reflexión personal, y prefiero dejar la mía en este texto…

Para quien pudiera querer conocerla, y beneficiarse de ella.

Personalmente, no opino que el amor verdadero sea algo ligado a entrar en una pareja. Pienso que es un concepto que hemos limitado demasiado, y que eso nos hace bastante daño, porque nos expone a situaciones donde estamos sintiendo amor por alguien que no es nuestra pareja, pero nos negamos a reconocerlo… Porque sentimos que estaríamos traicionando un compromiso que decidimos adquirir.

Soy de la opinión de que el amor verdadero entiende de que tanto tú como tu pareja podéis amar y desear a otras personas, y del mismo modo, ser amados y deseables para otros… Pero como dice mi amigo Miguel, es más una cuestión de cómo se lo toma cada uno: “…donde la mayoría se enfada si te gusta alguien con quien yo estoy, yo pienso ‘qué buen gusto tienes’, porque compartimos ese sentimiento por alguien“, sería una cita casi literal. Por eso creo que los compromisos vinculantes están bien como opción, y no como norma.

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Drácula y Mina, una escena de la película dirigida por Coppola.

No obstante, sí que pienso que cuando dos personas se aman de verdad, van a intentar encontrar la forma en la que puedan permanecer juntos en la vida y expresar ese amor. Ahora recuerda, si llevas tiempo siguiendo mi trabajo, que alguna vez he hablado de esto como compromisos tácitos; porque nacen de la voluntad de ser y estar. Son algo distinto a un compromiso manifiesto, porque en tal caso, ambos lo verbalizan y ponen términos. En cambio, aquí la relación evoluciona conforme a las circunstancias… Como hace la que siento que mantengo con una persona que es puro amor, y que me ha inspirado para alcanzar un nivel mayor de ambición en este proyecto mío de contagiar al mundo el amor y la autenticidad.

También tengo claro que no todos los amores tienen tintes románticos o sexuales; pero para mí es cierto que su presencia es una de las mayores expresiones de conexión íntima y comunicación profunda que hay… Por eso a nadie debería extrañarle que dos personas con ese tipo de relación acaben en la cama. Eso nunca quita ni disminuye el amor filial, ni otros tipos de afecto.

Y finalmente… Soy firme defensor de que todos tenemos nuestra forma de amar ideal… Una forma ecológica (respetuosa con nuestra naturaleza), podría decirse.

Y como creo eso, estoy creando un libro dedicado a quitarse todas las pajas mentales que nos impiden descubrirla, pulirla, expresarla y vivirla. Para tal asunto, he pedido la colaboración de todo el que quiera tomar parte en un pequeño vídeo que represente el espíritu del libro. Para ello, uso como referencia la frase que me dijo mi tía paterna: “en el amor me gusta todo, menos marear”; frase de la cual nace el título mismo de la obra final: Todo, menos marear. Colaborar en ese vídeo tiene premio: recibirás una copia física firmada o una copia digital, a tu conveniencia.

Hasta la fecha, es uno de mis mejores trabajos. Algunos de los lectores beta le contagiaron su entusiasmo a bastantes personas, con lo cual confío en que tendrá una gran acogida.

Por eso me he dejado lo mejor para el final.

¿Quieres contribuir a que haya menos mareos y más amor en el mundo?

Puedes comenzar poniendo a prueba los consejos de Nate, mientras terminamos el vídeo e iniciamos la campaña de crowdfunding a través de Verkami. Y si te preguntas por qué quiero hacerlo así, en vez de por autoedición simple como hasta ahora, te respondo encantado.

Descubrí una palabra en inglés, que es Heartist. Esa palabra, según Urban Dictionary, se refiere a personas que viven, crean y cooperan desde el corazón. Ese es el espíritu que me mueve en mis proyectos… Y la base que da vida a este libro. Como sale del corazón, quiero hacerlo de una forma íntima y ponerle nombre y cara a toda persona que quiera tenerlo y hacerlo posible. Por ello decidí hacer una colecta, de forma que esta vez pase por una editorial más seria y (con algo de suerte por medio) pueda llegar a grandes superficies, en vez de poder comprarlo sólo por Internet.

Pasando primero, por supuesto, por las manos de quienes creyeron en ello y decidieron darle vida.

Hablaré sobre ello más adelante, aunque si quieres, puedes preguntarme todo lo que te interese al respecto.

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Estos días estoy descubriendo personas que son puro amor, luz y creación… Y me refuerzan en ese sentido.

Una de ellas, el señor Jon Valdivia; ha querido compartir así su impresión sobre esta gente.

A raíz de ello, me surgen estas preguntas:

  • ¿Sabes reconocer el amor cuando se presenta en tu vida, independientemente de la forma?
  • ¿Te permites amar y dejarte amar? ¿Te nutres del amor y de tu pasión interior?
  • ¿Has atesorado a las personas, memorias y experiencias que despiertan tu propia esencia de Heartist, y te animan a vivir desde el Corazón?

 

Todo, menos marear

Poca gente comprende por qué será el título de mi próximo libro… Y por qué aplico ese concepto a mi vida. Pero, ¿cómo y por qué fue exactamente que me apeteció hacerlo así?

Todo nace de los problemas que se dan tradicionalmente: de relación, de comunicación y de aceptación.

No encontré mejor ni más tajante manera de atajar esos problemas que ser claro y directo, aunque duela. Como diré en el propio libro, prefiero saborear temporalmente ese mal momento a cambio de todos los buenos que propicia.

Eso rige para mí y para los demás. Ni mareo, ni dejo que me mareen.

Ahora bien, hay mil tipos de mareos… Y el peor es el que viene de la propia autenticidad. De echarle morro, además.

Imagina lo siguiente: una chica que ni siquiera conoces te ve y te dice “puedo ver tu polla a través de los pantalones, y eso me excita mucho”. O con un chico que a simple vista te comenta “se nota que estás muy mojada, y es delicioso”. ¿Cómo reaccionarías?

¿Te bloquearía su agresividad?

¿Sabrías sacar partido de su impulso y fluir con la escena…?

Esta situación me la ha planteado una buena amiga, y me ha hecho reflexionar bastante… Me hizo pensar con su pregunta sobre si se trataba de una demostración de interés, de un cebo o de una provocación, de una escalada… En fin. Conceptos que a la hora de la verdad no significan nada, pero que para comunicarnos entre nosotros ahorraban algo de tiempo en entendernos. ¡Pero vamos a lo que de verdad importa!

Confieso que si alguien hace eso y me caza fuera de mi estado normal, yo mismo me quedaría pillado. Esa chica no marea: ¡ha sido bastante más que clara! Y eso es tan poco habitual en cualquier persona de las que te cruzarías por ahí que lo raro sería no tener un pequeño cuelgue mental (con pantallazo azul incluido). No obstante, tenemos un truco aquí. Al menos a mí me cuesta bien poco reaccionar deprisa, cuando tengo (o encuentro) una verdadera conexión con esa persona… Y creo que es un truco que tú también puedes aprovechar.

Yo lo que haría es pararme a pensar si me estoy moviendo por miedo, por desesperación o por una reacción a cualquiera de estas cosas… A veces lo único que sucede es que nos hemos visto aislados y creímos estar abandonados; y entonces algo hace click y nos decimos “voy a cambiar mi actitud, voy a conocer toda la gente que pueda”. Empezamos entonces a hablar con todos los desconocidos que podemos o que nos llaman la atención, y parecemos cazadores con escopetas de perdigones: lanzando disparos al aire, que ya caerá algo.

Pero seguimos sintiendo miedo y desesperación, aunque efectivamente algo caiga.

El truco está en cambiar la manera en la que afrontamos eso… Invitar a las personas a acompañarnos en el camino, a descubrirnos y dejarse descubrir, a conectar y compartir… Eso es intercambio. Aceptar a quien viene y dejar marchar a quien lo desea (quédate con esta frase, porque es la más poderosa de todas las claves en esta conversación).

¿Y cómo puedo hacer esto?, me dirás…

¿Cómo hacerlo? Sencillo: imagínate besando a esa persona, y si te sientes bien con esa idea, pues adelante… Como mi amiga Caro dice que hace ella. Explora qué más cosas te pueden gustar sobre esa persona, deja que te exploren a ti… Y lo que tenga que pasar, pasará. Surgirá como parte de una acción sin acción, pero con conciencia por medio…

Sería parecido a ese chiste sobre dos amigas que se preguntan cómo sabrían si alguien les gusta.

Una dice, “yo me sonrojaría, tendría un cosquilleo en el estómago y no podría mirarle a la cara”.

La otra dice, “yo me quito las bragas y las tiro al techo; si se pegan es que me gusta”.

Cada uno lo sabe a su manera… Y basta con que tú encuentres la tuya.

Mucho mejor que guiarse por una escala de buenorros/as… ¿No? 😉

Esta es mi manera de fluir con mi propia sexualidad

Pero insisto, ¡encuentra o haz la tuya! Yo me limito a compartir la mía para inspirarte.

Hace tiempo que me preocupo únicamente por ir estableciendo y alimentando buenas amistades, mientras encuentro nuevas conexiones. Nadie se extraña ya de mi sexualidad tan abierta y declarada. Imagínate, porque incluso me he montado un sex-shop… ¡Ja! Las personas ahora sencillamente se marchan o se quedan a mi lado… Y eso es lo único que me interesa a mí. Por ello, abrazo a los que se quedan porque me aceptan tal y como soy, y no persigo a los que se marchan.

Porque no podemos conectar con todo el mundo, ni todo el mundo puede conectar con nosotros.

No sé si me explico… Así que lo haré más evidente:

Mi personalidad es mi propio criterio de selección, mi listón y mi tipo.

Cuando una persona es capaz de aceptarme y apreciarme tal como soy, me siento totalmente a gusto en su compañía, y la busco más.

¿Suena lógico, verdad? ¿A que tú también lo harías así?

¿No es ese bienestar lo que nos mueve para buscar la compañía de otros?

Pues eso es lo único que hago. Esa es mi gran arma secreta para seducir. Sentirnos simplemente a gusto.

Claro que está el morbo, y el sexo, y mi cuerpo y mi mente… Mis actos, mis gestos y mis palabras también; no te creas que me olvido.  Aunque todo eso no significa nada si no soy capaz de aceptar incondicionalmente a quien tengo delante, y dejar que sea su auténtico yo a mi lado.

Si no soy capaz de no joder la atracción que ya existe entre nosotros

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¿Reconoces tus propios dolores en este texto? ¿Qué has hecho por afrontar estas situaciones donde falla la comunicación, la relación o la aceptación?

Si quieres ayudarme con tus comentarios, el libro del que hablaba al principio será todavía mejor… ¡Gracias a ti! No pierdas esta ocasión de dejar una buena huella en el mundo.

Sergio

~ Imagen destacada: Misha Gordin, “Crowd 50”.

Las cosas que sé, y quiero compartir contigo (1): El baile de la seducción

Si algo he aprendido en la vida es a no buscar las razones para todo y aceptar incondicionalmente la vida con todos sus matices… Por pura liberación. Porque esa es, precisamente, la mayor acción que podemos emprender conscientemente para encontrar, dar sustento y proyectar esa chispa divina que todos guardamos en lo más hondo e íntimo de nuestro ser.

Voy a ilustrarlo con ideas, imágenes y también con sensaciones… Para que nos llegue a todos tan intensamente como lo noto ahora mientras escribo.

Esto, en uno de mis talleres, se relaciona con la fidelidad. En ese taller distingo entre la fidelidad a uno mismo y a entes externos… Y en este caso nos ubicamos en el segundo contexto, en la fidelidad hacia algo externo a uno mismo; un algo que puede tener gran relación con uno mismo sin embargo.

 Así pues… ¿Fidelidad hacia qué?

Yo distingo dos: a un compromiso y a un sentimiento.

No son excluyentes, y de hecho suelen darse al mismo tiempo, aunque no del mismo modo en personas distintas (por ejemplo, tú puedes buscar el compromiso de pareja; mientras que mi compromiso puede ser no marear a quien se relacione conmigo, ni dejar que me mareen). Entiendo, por lo que he vivido y todas las experiencias que conozco y me cuentan; que las personas no tienen del todo claro lo que quieren, lo que buscan y lo que les gusta en esta clase de contactos.

Y por eso mismo es por lo que nos pasamos la vida bailando, con o sin máscaras… Para descubrirnos, para saber lo que queremos y buscamos.

En mi opinión (y siempre bajo lo que he vivido y conocido, insisto), las personas tendemos a explorar y a mantener. Exploramos en busca de límites y de novedades, y mantenemos todo lo que nos gusta o nos sirve. Por eso aparece la fidelidad. ¿El problema del asunto? Cuando deja de aportarnos algo, de gustarnos o de servirnos y desaparece la fidelidad al sentimiento… Pero se mantiene la fidelidad al compromiso. Entras en un amor vacío, por llamarlo de algún modo.

Vacío que no se limita a las relaciones con otras personas… También aparece con el sitio donde vives, con tu empleo, con tu profesión o tu vocación, e incluso con uno mismo.

Por eso me hice heraldo de The Sexual Life. Para mí, todo lo que sea sexual implica comunicación, confianza e intimidad… Y trasladar ese sentido de conexión profunda a cualquier aspecto de la propia vida es fundamental para un bienestar con solidez y fundamento. Si tomamos la costumbre de hacerle el amor a nuestra propia vida, veremos que los miedos desaparecen y la claridad nos colma. Y de paso nos regalamos unos cuantos orgasmos cuánticos… 😉

street-dance-2-3d-feelingmovies-recenzia-film-novinky-3En cuanto al sexo como acto físico… Es comunicación, intercambio y autodescubrimiento. También es autoafirmación. Conviene recordar que todas y cada una de nuestras experiencias sexuales van a convertirse en parte de nuestra identidad… Y que podemos encontrar de todo. Yo estoy viéndome desde hace un tiempo con una persona con la que tengo sexo, buena amistad y bastante comodidad… Pero ningún vínculo en firme. Es el mutuo interés lo que nos acerca y aleja en función del apetito del momento. También mantengo relaciones con vínculos de amistad e intimidad sexual, a pura fuerza de cariño y confianza. Cada una de ellas con una duración de más de dos años como mínimo.

¿Qué quiere decir esto, al menos para nosotros?

Que sabemos que mientras nos apetezca, nos sintamos bien y tengamos motivos; vamos a querer estar ahí. Y si cualquier aspecto de eso cambia, podemos ver si todavía funciona o conviene separarse temporal o definitivamente. A esto, en sociología, se lo contempla dentro del concepto de amor contingente.

Ahora y para salir de lo teórico y que sea el corazón el que lo entienda y lo aplique…

Voy a ilustrar esto de una manera muy curiosa… Atended a este vídeo. Para quien no tenga el inglés muy afinado, os dejo una transcripción de lo que se dice:

Manu: Os creéis muy graciosos eh? Escuchad… Todos somos Street dancers. Mambo, tango, salsa… Todos los bailes empezaron en las calles. Pero vosotros tenéis un problema: le tenéis mucho miedo a vuestra pareja. Si sí, tomáoslo a risa… Qué divertido, jajaja, oh sí… Sí, os escondéis detrás de vuestra chulería. ¡Uh, cómo moláis! Ah… ¡Ahora os reto a que os desnudéis!

Bam-Bam: No lo haré delante de usted…

Manu: El cuerpo no, pero tal vez un pedacito de tu alma… Cuando te tiendo la mano no sólo te invito a bailar: te pido que confíes en mí. Pensad que estáis sujetando a la criatura más perfecta y más bonita de todo el universo. Y ahora, el ritmo… El hombre debe conseguir que la mujer destaque, y que brille… Para que el resto de hombres sientan envidia y quieran tenerla… Pero no puedan. ¡Intentadlo!

Bien, yo ya he despejado mi mente un poquito, así que lo dejo aquí.

¿Me cuentas lo que aflora en la tuya?

Estoy deseando saberlo…

Sergio

Sobre cuidar los detalles, con Mònica Tello

La compañera Mònica Tello se remanga para traernos un escrito curioso, polémico y divertido a partes iguales… ¿Quieres descubrirlo?

Te dejo con sus palabras, y luego añadiré un comentario personal a este texto, para darle diversidad.

¿Es cosa mía o el amor es cosa de mujeres?

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Somos nosotras las que esperamos con ansia ese día, ilusionadas con la esperanza (si, has leído bien, la esperanza) de que nuestra pareja se acuerde y nos sorprenda con algún detalle romántico. Con lo típico bastaría, tampoco vamos a complicárselo más: el tan socorrido ramo de flores, la cajita de bombones con forma de corazón, o algún conjunto de ropa interior sexy negro o rojo pasión (regalo que disfrutarán ambas partes) acompañado de una nota que diga “Te amo”. Ya sería esperar mucho que nos obsequiara con algo más original, o más trabajado… Eso suele pasar en etapas poco avanzadas de la relación, no nos engañemos, cuando quiere asegurarse una noche de sexo seguro (y por sexo seguro no me refiero a hacer el amor con protección). De sobras es conocido el efecto afrodisíaco que ejerce en la mujer una muestra de amor por pequeña sea, se desata la libido de manera descomunal.

Pero… a veces ocurre que llega el día y nada.

¿Y qué pasa si se le olvida? Uhmmm, mal asunto: el día del amor puede transformarse en un viernes 13. Si eso ocurre espero no estar en tu piel amigo, porque la noche de los besos y las caricias puede degenerar en una horrible velada llena de reproches.

Tampoco pedimos tanto. Es un día al año. Una fecha especial a recordar. Y no vale eso de “yo te demuestro mi amor todos los días” no, eso no nos sirve. Hay que demostrarlo todos los días por supuesto, pero ya que existe el día del amor, tampoco está de más celebrarlo como se merece; lleno de esos tópicos cursis que tanto nos gustan a las mujeres.

Mónica Tello

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