[The Sexual Life] Cambia el mundo – ¡Habla con desconocidos!

Siendo un Dating Coach los hombres me preguntan constantemente

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  • ¿Cómo hablo con una chica preciosa?
  • ¿Cómo aprendo la forma correcta de hablarle a ellas?
  • ¿Cómo puedo follar?
  • ¿Cómo puedo tener mejor sexo?
  • ¿Qué hago en una cita?

 

 

Lo divertido es que la respuesta a todas esas preguntas es la misma que para estas otras que las mujeres me lanzan –

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  • ¿Cómo conozco mejores hombres?
  • ¿Cómo evito que me engañen?
  • ¿Cómo consigo que no me utilicen?
  • ¿Cómo puedo tener mejor sexo?
  • ¿Cómo hago que él no me vea como una zorra?

 

 

Y, adivina… La respuesta para todas esas preguntas es también la misma para cualquiera que diga simplemente:

“Quiero vivir una vida mejor y ser una mejor expresión de mí mismo.”    

La solución para vivir una buena vida, es la misma que para conocer las personas adecuadas y tener mejor sexo. La respuesta es expresarte a ti mismo, auténtica y profundamente.

El gran problema

Una de las mayores pajas mentales que tiene la gente cuando hablamos de relaciones es pensar esto – Puedes tener un resultado sin implicar quien tú eres. Básicamente, aprendiendo un sistema o un método que se basa en tú siendo cualquier otro para buscar un resultado… Cuando en realidad es un poquito diferente. Si quieres una buena vida con buenas relaciones, lo primero que necesitas es ser tú y vivir tu vida; y entonces los resultados llegan. Por abreviar – tienes que ser la mejor expresión de ti mismo posible. Si no quieres hacerlo de esta forma, jamás vas a ser feliz.

Filosofía Aplicada

En TSL creemos que Toda vida se expresa a sí misma. Partiendo desde aquí podemos construir “la Dinámica Social para hacerte un mejor ser humano”. Una locura, ¿verdad?

Vamos a hacerlo más loco todavía… Uno de mis temas favoritos cuando hablo con otros es ‘¿qué le da sentido a sus vidas?’

Si alguien ha pasado cualquier cantidad de tiempo conmigo sabe que siempre tiendo a preguntar a los desconocidos cosas como  –

  • “¿Qué te da sentido?”
  • “¿Qué te apasiona?”
  • “¿Para qué cosas vives?”

La gente siempre me dice que esto suena muy ‘imposible’, y que ‘la gente se ofenderá por ello’, pero entonces yo se lo demuestro.  Me acerco a un completo extraño y digo,

“Oye, tengo una pregunta que hacerte… ¿Qué te aporta sentido?”

Lo divertido es que cuando le preguntas algo así a una persona que no conoces, se quedan confusos o perplejos. Y lo tengo claro. Quiero decir… ¿Por qué iba nadie a preguntar algo tan íntimo? De hecho, lo que yo veo como una locura, es que no preguntemos estas cosas a los demás.

En ello está el gran problema y la solución para la humanidad, la felicidad y la expresión personal. Sí, sé que eso es decir mucho. De alguna manera, preguntarle a alguien cuál es su propósito me hace feliz, pero… ¿De qué manera ayuda a la humanidad y nos da plenitud?

Volviendo al escenario – como me miran igual que a un perro verde, les digo sin más,

“Bueno, no es que quiera ser muy desagradable, pero soy alguien que siempre quiso vivir ciñendose a lo que creo, pero nunca lo hice del todo. No sé por qué nos cuesta tanto, pero ninguno lo hace. Hacemos todas esas cosas que no importan, y entonces cuando nos preguntan por lo que sí nos importa, nos resulta raro… Por eso estoy preguntando.”

Y entonces vuelvo a preguntar “¿Para qué vives tu vida?” o cualquier otra ‘gran pregunta’ que los demás piensan que es imposible plantear a otros.

(Todo esto es una muestra superficial de una técnica característica de TSL Online llamada Rapport Cycling.  Es una estructura de conversación (en base a preguntas, respuestas e historias relacionadas contigo mismo) que puedes adaptar para conectar, cualificar (conocer las cualidades) y construir entendimiento casi de inmediato. Es completamente personalizable y funciona para cualquier tema, cualquier persona y cualquier situación con un poco de práctica. Si quieres aprenderla, echa un vistazo a TSL Online, nuestro Curso de 90 días.)

[Nota de Sergio: Conozco a Steve desde hace mucho tiempo y puedo aseguraros que esta herramienta es algo deliciosamente simple y natural. Es ponerle un orden y un poquito de intención a los componentes básicos de una conversación: historias, preguntas y respuestas, de manera que podamos traer temas a colación, mostrar en qué nos afectan y explorar la relación que la otra persona tiene con ese tema. Si me conocéis lo bastante, sabréis que he formado parte de TSL desde sus comienzos, y que lo apoyo incondicionalmente… De hecho, soy el cabecilla de TSL Spain. No hace falta decir más…]

 

Lo que ocurre después de esto es bastante alucinante, triste y bello; todo a la vez.

Los hechos demuestran que todo el mundo quiere hablar de sus sueños, pasiones, ambiciones y lo que realmente les importa… Que se mueren por hacerlo. De hecho, esa es la parte triste.

El problema es que la gente nunca habla de lo que realmente les da sentido y propósito. Sus vidas son grises; se han deshecho de todo lo grande que les insufla vida para poder encajar y quedarse con lo que sea que la vida les depare. La gente tiene sueños, belleza interior y pasión; pero muchas veces no llega a expresarlos. No habla de sus amigos, su familia o sus amantes. En vez de eso, ellos (o más bien diré “nosotros”), siempre buscamos acciones que nos hagan sentir mejor a través de cosas que no tienen nada que ver con lo que llevamos dentro. Y eso es verdaderamente triste: vivimos una vida que no es una expresión nuestra, sino una reacción a lo que se supone que nos debería hacer felices. Tenemos más bien una relación con nuestros miedos que con lo que verdaderamente somos.

Pero no todo son malas noticias

Recuerda que dije que es “alucinante, triste y bello; todo a la vez”. Aquí viene lo alucinante y bello.

Lo que notarás si tienes una conversación como la que he detallado arriba es esto. Cuando hablas con una persona al respecto de estos asuntos, incluso con un desconocido, pronto descubres que has abierto una puerta. Lo que le da vida a esa persona, lo que le apasiona y le da sentido finalmente puede hacer lo que se supone que debería hacer… Expresarse.

La humanidad debe expresarse, puesto que es lo que nos da el sentido de identidad y la conciencia de uno mismo. Una expresión auténtica nos da significado. En todo lo que se refiere a expresarse, entenderse, amarse, conectar, compartir y experimentar no hay un mapa lógico. Y de hecho no tendrá sentido si lo único que haces es mirar a través del filtro de lo que la sociedad valora. Nuestra sociedad valora la eficiencia, los resultados, las cosas, el exceso y todo eso… Socializar y el sexo no hablan esos idiomas. El asunto es que son idiomas que se hablaban mucho antes de que se nos ocurrieran los conceptos de resultados, posesión y estatus existieran siquiera.

Ese es el problema principal con los programas y las compañías de Dinámicas Sociales. Intentan encontrar un plan lógico rompedor que puedas seguir para hacer amigos, amantes, conseguir una compañía sexual y todo eso. Si tienes un método no tienes que fallar y sentir dolor, no la vas a cagar. Pero lo malo es que para sentir necesitas permitirte sentir. Necesitas permitir que alguien conecte contigo, y dejar que te duela para poder sentirte bien también. La Industria lo pinta más bien como sentir nada, conseguir un resultado y afirmar que eso es ser humano. Es la gran ironía de todo ello. La gente está tan sola, es tan incapaz de expresar lo que quieren, de mostrar lo que son y de experimentar su expresión sexual que son capaces de hacer la más anti-social/sexual de las cosas – fingir una identidad para conseguir un resultado, y no sentirse diferentes y solos.

Socializar, la sexualidad y las relaciones no están basadas en resultados, sino en experiencias. La plenitud no es un estado lógico al que se llega por pasos, es un fenómeno que ocurre cuando la gente se muestra su auténtico yo mutuamente y se afectan el uno al otro.

Friends Blog

Y por esto mismo TSL hace un énfasis tan directo en que ‘has nacido para ser Sexual, y has nacido para ser Social’.  Fuiste hecho para llevar a cabo esas cosas, igual que para hablar de lo que te aporta sentido… Mucho más, de hecho, de lo que lo fuiste para conducir un coche de camino al trabajo, cotillear sobre lo que viste en televisión y ceñirte a tu plan de entrenamiento físico.

La lógica, los sistemas y los métodos están bien y sirven a su propósito… Pero antes de que cualquiera de esas cosas tuviera algo que ver con la vida humana, estaba la conexión. Fuimos hechos para conectar, ser sociales y sexuales. Antes de que apareciera la sociedad, la cultura y todas esas reglas sobre lo que está bien y lo que no; ahí estaba una cosita maravillosa llamada conexión. Ocurrió cuando alguien sintiendo algo, quiso hacerlo valer y también quiso compartirlo, y lo hizo… Y al hacerlo, los demás lo experimentaron. Así nació la simpatía.

La experiencia de las personas compartiendo y conectando fue bestial: y eso fue la plenitud. No hizo falta ninguna otra razón para ocurrir, salvo el único deseo de compartir y conectar.

Pero por supuesto, la sociedad y la cultura son geniales. Tienen muchos beneficios, y también aportan muchas frustraciones… Pero debemos de parar como sea de definir las reglas del sexo y la socialización a través de los criterios de otra gente. Necesitamos socializar no basándonos en lo que la sociedad diga, sino basándonos en lo que nos da un significado interior. Un camino viene de dentro y el otro desde el exterior. En TSL decimos que ‘La respuesta sale de lo que llevamos dentro’ y así aprendemos a conectar.

En el mundo de hoy olvidamos esto. Olvidamos que el poder de la conexión humana es lo que nos da plenitud. Es lo que hay detrás de todo lo grandioso acerca de la humanidad. Y ya sea que no lo supimos nunca o que lo hemos olvidado, necesitamos saberlo – nunca vamos a tener plenitud si estamos viviendo nuestras vidas buscando únicamente no sentirnos solos. Tenemos que vivir nuestra vida compartiendo lo que nos da un propósito.

Lánzate y pruébalo.  Dile, ‘hola’

Sonríe.

Pregunta por su vida, y comparte un poco de la tuya.

Por un instante tu mundo cambiará, y el suyo también. 

Si seguimos haciéndolo, el mundo entero cambiará.

 

Gracias

  Steve Mayeda

Fundador de The Sexual Life – El Movimiento para Vivir, Conectar y Expresar

Vivir para contarlo es la ley…

Facebook-20140219-091521“Si hacemos un macrotaller sobre hacer talleres, a ti te pega la parte de hacerlos auténticos.” ¿Qué puede hacer que me digan algo así? Descubrámoslo.

Esa cita pertenece a una charla telefónica con un gran amigo y compañero, Miguel Guzmán (el de Éxito Personal, efectivamente). Para entrar en antecedentes, nuestra charla iba sobre el feedback que Miguel tenía para mi taller de autoestima, felicidad y relaciones libres y armoniosas (el de “Avanza y sé Feliz”, vaya).

Pecando de modestia indiscreta (que no inmodestia, pues para mí no es parte de la modestia el negarse a uno mismo o el esconder aquello positivo que uno es, tiene o hace); quiero compartir la frase que hizo que Miguel terminase por decirme algo así (y si me desvío, por favor: tírame de la oreja, Miguel):

Lo que pude ver es a un tío que no sólo se nota que sabe lo que dice, sino que disfruta de ello y lo puede ampliar tanto como sea necesario… Porque lo vive, porque lo que transmite está en total consonancia con lo que es. Y es lo que más valorable resulta como consumidor de experiencias. Sigue leyendo

Ahí va, lo que ha dicho…

http://i2.wp.com/vicentecampos.com/wp-content/uploads/2013/04/Dicho.png?resize=300%2C242Este escrito sirve como rescate de frases o párrafos que habéis destacado entre mis escritos y rescatado de nuestras charlas (o de las redes sociales).

He dicho tantas cosas a lo largo de los últimos años que os han parecido dignas de mención, que creo que es interesante dedicarle un escrito aquí a varias de ellas… Y si queréis, podéis añadir más en los comentarios. No me he fijado al detalle de todas y cada una de las veces que alguien me hizo una distinción citando o compartiendo lo que dije, así que si has hecho tuyas mis palabras en algún momento… Ya sabes: anímate a decirme cómo llegué a emocionarte.

Empecemos:

Vivimos dormidos, hipnotizados por un constante bombardeo de ideas acerca de cómo debemos ser y comportarnos para triunfar en la vida, para conseguir pareja, para ser felices… Y a causa de esto, nos cuesta escucharnos a nosotros mismos.

De la presentación de Alquimia Interior en Siminars.com

Yo creo que la felicidad, el sueño y los orgasmos son las únicas cosas que, cuanto más las perseguimos, más se nos escapan… Y que cuando las dejamos estar y nos rendimos, acuden por sí mismas.

De mis ideas peregrinas, y desarrollada en La felicidad es como un orgasmo.

Si vieras en ti la mitad siquiera de lo que yo veo, no habría nada capaz de borrar tu sonrisa.

Una de hace mucho tiempo que he compartido recientemente en Facebook.

A partir de aquí todas están en mis redes sociales (así que, en vez de la fuente, pondré un breve comentario):

La mejor lección que toda mujer puede aportarle a un hombre, es enseñarle a suspirar.

Por culpa de mis recuerdos y el cariño que le guardo todavía a ciertas personas.

No vivas a lo camper: muévete y encuentra (o deja que te encuentren) las oportunidades.

Esta se la debemos a intentar conectar con una generación de gamers…

No te tropieces contigo mismo.

Un poco obvia, pero caemos como pardillos…

¡¿15 euros por entrar en una discoteca?! En una manifestación hay menos gente y te pegan gratis.

Se nota que no me gustan esos antros, ¿verdad?

¿No puedes decirlo? El secreto esta en sentirlo, y en que sea real. Ahí las palabras más bien quieren salir solas.

Sobre la autenticidad y la naturalidad en las relaciones.

Encantador ese matiz de “te puedo volver loco” detrás de los “que surja”.

Esta va sobre si prefieres provocar o que surja la chispa. ¿Cuál es tu caso?

Yo sin ti soy, fui y seré. Contigo suena más divertido, eso es todo.

Sobre la independencia compartida… Que mola. Y mucho.

No hay mayor señal de armonía que seguir caminos vírgenes y no dejar huellas.

Armonía, una palabra que me recalcan demasiado últimamente…

Si acaso el universo conspira para algo, es para que tengamos deseos y aprendamos a cumplir.

Mi propia ley de la atracción, simplificada.

Siempre puede saberte mejor un momento de canteo que mil de dudas sobre lo que pueda pasar si lo intentas.

¿Yo animando a que dejes las pajas mentales? Inaudito…

Había algo en esa manera de abrazar, algo que te hacía sentir que ya estabas en casa.

Es verdad, y tenía buenos cojines también…

Una mujer puede quererte y dejarte por la misma razón. A mí me han querido por gracioso, y me han dejado por tomarme todo a broma.

Todos tenemos un poquito del espíritu de la contradicción.


 

Bueno, creo que he tenido suficiente momento de autocita… No es la primera vez que te invito a ello, en especial si llevas mucho tiempo leyéndome y siguiendo mis publicaciones; pero te vuelvo a invitar, una vez más, a compartir.

A que me hagas partícipe de aquello que ha despertado tus emociones, o te ha inspirado a ser mejor, o te ha hecho indignarte porque reconociste algo que no te gustaba y te decidiste a cambiar… O sencillamente, aquello que te ha gustado como suena, tal cual.

Así, me estarás ayudando a que yo mismo mejore y te siga dando más de lo que te gusta.

Un fuerte abrazo,

Sergio

Cómo salir de uno mismo para disfrutar el momento

¿Se te atascan las interacciones? ¿Te quedas sin cosas que decir con demasiada facilidad?

¿Tienes claro lo que quieres pero te bloqueas?

¿Quieres salir de tu cabeza y hablar desde el corazón?

Vamos a explorar un par de perspectivas para manifestar ese
Yo tan sensual, tan magnético y tan arrebatador… El Yo Auténtico.

Para ello, voy a contarte un poquito más acerca de lo que hicimos el 15 y 16 de febrero… Y repetiremos pronto.

Verás, desde siempre yo trabajo desde la perspectiva de la clarificación de valores. ¿Qué quiere decir esto? Sigue leyendo

Lo que puedo hacer por mi Vida

Aprender a hacerse preguntas y tomar decisiones.

Como reza un dicho: El viento nunca es favorable para el marino que no sabe en qué puerto echar el ancla.

Estando dentro de la ratonera, esposado a mis concepciones del mundo y a las experiencias que estoy obligado a sobrevivir… No sería para nada raro que me pregunte qué es lo que puedo hacer yo mismo por mi vida. Y así lo hice, con curiosos resultados.

Uno de ellos, estar escribiendo esto ahora mismo…

Fruto de una decisión: compartir mis experiencias esperando que inspiren o sirvan de algo al resto.

De hecho, juraría que es algo que todos nos preguntamos en cierto momento cuando tomamos conciencia del movimiento constante al que estamos sometidos (pues, como reza el nombre de mi blog personal, la Vida es Fluir) y no vemos un rumbo claro.

No sé hasta qué punto puede ser bueno el consejo que muchos dan de hacer que las cosas sucedan en vez de hacerse a la idea de que algunas cosas pasan sin necesidad de que ejerzas ningún influjo para ello. Los ingleses son más ilustrativos para esto cuando dicen don’t let things happen, make things happen.

Quien quiera que te diga esto, aproximadamente viene a decir que no dejes que las cosas sucedan sin más, sino que las hagas suceder.

Si tenemos verdaderas ganas de hacer algo con nuestras vidas y no son las típicas quejas proferidas en voz alta pero sin intención de hacer nada; rompemos a pensar… Y aquí es donde entramos a las problemáticas preguntas que generan más disgustos que otra cosa.

  • ¿Qué debo hacer?
  • ¿Por qué motivo/s?
  • ¿Cómo se hace eso?
  • ¿Quién puede ayudarme o hacerlo por mí?
  • ¿Por qué eso y no otra cosa?
  • ¿Qué gano y qué pierdo haciendo eso?

O tal vez no. Tal vez las preguntas que te vengan a la mente sean menos problemáticas y más reveladoras.

Todas las listadas anteriormente, al menos a mí me dejan el sabor del utilitarismo en la boca. De un pensamiento orientado al resultado, a obtener beneficios, y a la intención de recibir instrucciones precisas y repetir procesos que en teoría (siempre en teoría, por supuesto) aseguren un éxito porque ya han funcionado antes. Suenan a una persona que quiere ahorrarse las “penurias” de vivir para ver.

Es comprensible que algunas cosas en la vida no podamos aprenderlas sin instrucciones, o sin imitación y repetición.

Pero incluso dentro de eso, siempre estamos haciendo algo parecido y esperando que el resultado sea el prometido por el sistema. Otra de las ideas que nos esposa y nos encierra en una ratonera, por muy tigres o gatos que seamos… Y para sorpresa de muchos, por muy fiera que sea la bestia, una vez acepta entrar en la jaula se convierte en una mascota.

No hace mucho me encontraba aconsejando a una persona, y para mi propia sorpresa le hablé de abrir las puertas de su interior a los demás… Añadiendo que fuese él mismo quien saliera a recibirlos, e invitarlos a entrar. Nada de esperar a la gente encerrado dentro de sí mismo, concediendo audiencias desde el interior de su palacio eternamente inacabado (que es como a uno de mis maestros le gusta llamar al proyecto vital de cada persona, y a quien desde aquí me gustaría hacer un guiño por todo lo que aporta).

Para rematar la sorpresa, él no me preguntó nada como lo anterior.

Me preguntó si en verdad era tan duro como parecía el abrirse a los demás y expresar tu verdadero ser, tu verdadero sentir… Y recibir un rechazo hacia esto que expresas, que no dejas de ser tú mismo en términos de lo que llevas dentro. Si duele tanto como parece el hecho de que te rechacen de esa manera, por tu propia esencia. Y si a pesar de ese dolor, que no deja de ser una probabilidad, merece la pena abrirse incluso a esa opción.

¿De verdad el dolor me puede enseñar a vivir, y debo abrazarlo en vez de apartarme?

Muchos estaríamos de acuerdo en que es el dolor y el sufrimiento el que con sus asperezas lima las facetas de la gema en la que nos convertimos a lo largo de nuestras vidas. El que nos permite aprender, y pulirnos. Perfeccionarnos. Saber cuándo las cosas van mal, y a qué tenemos que prestarle atención para que vayan de otra manera…

Con lo cual, mi respuesta fue clara: es el camino más largo, y tal vez el más duro; pero merece la pena absolutamente. Muchas personas no van a conectar o a sentirse atraídas por nuestra esencia. No les agradará, o chocará con las suyas. Pero si hablamos de probabilidades… Tienes un 100% de posibilidad de que tu esencia guste, y otro 100% de que no guste. Va a ser así, siempre vas a gustarle a otras personas, y siempre vas a no gustarle a otras personas.

Lo único que te compete es rodearte de aquellos a quienes verdaderamente aprecies (en palabras de mi blog, rodearte de las personas adecuadas) y por quien seas verdaderamente apreciado… Y tolerar, o más bien respetar, al resto. Un dicho que ví una vez rezaba que solamente toleramos lo que nos asquea o nos hace daño. Si lo damos por cierto, tenemos pocas cosas que tolerar.

¿Qué es lo que pretendo que hagas al decirte esto? Nada.

Me gustaría comentarte sin embargo, que lo que yo mismo hice… Fue dejar los manuales y los sistemas para las tareas más técnicas y artísticas, mientras que la vida la vivo improvisando. Montones de personas se llevan montones de chascos por hacer cosas que les han prometido que tendrán un resultado concreto en busca de ese resultado y con motivaciones inadecuadas…

Así que lo que yo hice fue evitar eso, directamente. Y es lo que te aconsejaría, pero en última instancia, tú decides. La forma en la que decides es bastante redundante en ello, y también habla de la clase de mentalidad que portas; de las cuáles la que te conviene para esto es la mentalidad proactiva.

Por mentalidad proactiva se entiende aquella que inicia acciones. Que crea una corriente, en vez de limitarse a seguir las que ya haya creadas. A veces conviene más que sumarse a la corriente y aprender a dejarse llevar por ella hasta donde quieres estar. Y realmente es igual de complejo.

Traducir la mentalidad proactiva a preguntas que sería interesante hacerse, es un bonito proceder, así pues…

Aquí van algunas, que espero que te sirvan mejor que las que hemos planteado antes.

  • ¿Qué me gustaría hacer de mi vida o con mi vida?
  • ¿Cómo o de qué manera/s puedo y quiero hacerlo?
  • ¿Qué estoy obligado a hacer o impedido de hacer?
  • ¿Cómo voy a aprovechar mis obligaciones e impedimentos en mi favor?
  • ¿En cuánto tiempo quiero completarlo?
  • ¿De qué inspiraciones me puedo nutrir para mi propósito?
  • ¿De qué compañías me puedo rodear para apoyar el proceso?
  • ¿Qué es para mí la felicidad y cómo puedo procurármela?

Así, con esta clase de preguntas, conseguiremos un flujo de pregunta-respuesta-nueva pregunta-nueva respuesta que se repetirá tanto como queramos seguir interrogándonos… O hasta que tengamos suficiente, cosa que me hace pensar en dar un aviso: si tienes tendencia al disco rayado mental, mejor ten cuidado haciendo esto.

Según ciertos estudios (fuente 1 | fuente 2) parece ser que demasiado divagar es muestra de infelicidad o la llega a provocar. Aunque para mi gusto, soy de la postura de que divagar es fuente de placer en bastantes ocasiones, si no todas… Siempre que nuestras divagaciones sigan ciertos cauces.

Para cada uno los suyos, diría… No a todos nos hacen felices las mismas cosas.

Entonces, ¿debo abrazar el dolor y buscar la felicidad al mismo tiempo?

Hasta en aquello que es malo puedes encontrar algo bueno o algo que te haga feliz… Y eso lo saben los taoístas, para quienes es llamado el tesoro oculto. Es interesante acercarse a ese concepto de la mano de Hua-Ching Ni, aparece en su obra El Tao de la Vida Cotidiana… Junto a otras inspiraciones de gran calidad para alcanzar la felicidad a través del equilibrio y la fluidez.

Los estudios sobre la felicidad también existen. Uno de mis favoritos es el que realizó un hombre de apellido impronunciable, el señor Mihály Csíkszentmihályi, quien además de estudiar sobre la felicidad se ha dedicado a hablar de la diversión, la inmersión en las actividades, el bienestar subjetivo, la creatividad… Y ha sido el creador del concepto de flujo dentro de la psicología (al que dedica una extensa obra), por lo cual le consideran el más importante autor dentro del campo de la psicología positiva.

Por mis inclinaciones y experiencias personales, mi búsqueda de la felicidad y mi obtención de la misma es en base a esa idea de fluir. El señor mencionado arriba cuenta que no descubrió ni creó el concepto, sino que puso en común a través de estudio y reflexión todas aquellas ideas y tradiciones que lo portaban y lo sintetizó a través de las mismas; al darse cuenta de que todas ellas lo producían en los devotos y practicantes. Yo llegué al concepto por la filosofía oriental y la práctica de artes marciales, actividades señaladas entre otras por Csíkszentmihályi como las que mejoran la capacidad de una persona para fluir, además de la capacidad de atención y el enfoque de la energía mental (figuración representativa de la conciencia, que es fruto de la atención enfocada en algo).

De otra parte, también he escuchado sobre acciones e intenciones autotélicas; es decir, aquellas en las que el sentido y el placer de llevar algo a cabo se encuentra en la propia acción en sí misma. En este caso, si trasladamos eso a las personas, la personalidad autotélica -que también es mencionada en alguna parte, creo recordar- es aquella cuyo sentido y felicidad se hallan dentro de la propia persona. Curiosamente, creo recordar que esto lo leí en un libro escrito por un párroco.

Por ello, me ocurren situaciones como la siguiente: una cierta persona me dijo que en una cierta publicación se preguntaban “cómo haces para ser feliz”, y me extendió esa misma pregunta. Y para mí, la respuesta es sencilla.

La felicidad no se hace ni se tiene. Se vive.

Así es como lo entiendo yo, y como mis experiencias me han demostrado que es. Tal vez a otra persona sus experiencias le hayan demostrado que si no hace algo concreto no puede ser feliz… Pero para mi gusto, esa persona y yo tenemos el mismo enfoque, solo que al revés. Yo hago las cosas que sé que me hacen feliz. Esa otra persona, puede que haga cosas en busca de ser feliz haciéndolas… O puede que esté buscando saber qué cosas le hacen feliz.

Uno nunca sabe cuándo es un ejercicio de autodescubrimiento o una masturbación mental.

No por nada uno de los consejos y directrices más otorgados es el de rescatar todas aquellas actividades que nos producen plenitud y alegría pero por cualquiera que sea el motivo tenemos abandonadas. Y aunque eso seguramente supone sacar tiempo de donde tal vez no lo haya, la recompensa es clara: inviertes en tu salud emocional. Con lo cual, tu felicidad aumenta (y a veces también tus gastos). Pero bueno; ya sabemos como está la vida hoy en día, y a pesar de eso se puede ser feliz… Yo sé de algunos que son felices promoviendo cambios en la sociedad, en la cultura y en el estilo de vida.

Favoreciendo el intercambio y el apoyo constructivo. Iniciando causas de índole social y humanitaria.

Otros van más hacia el individuo que hacia el colectivo… Y prefieren que uno cambie su desasosiego por felicidad. O que pueda mejorar su vida en el sentido que uno lo desee y necesite -que pueda realizarse personal y profesionalmente-.

Formas de encontrar la felicidad hay tantas como personas en el mundo…

Y afortunadamente podemos compartirlas con los demás y lograr que se beneficien de ello.

Lo cual, por cierto y para ir despidiendo este primer capítulo; es otra forma de beneficio y de felicidad: el altruísmo. El beneficio y la felicidad que puedes compartir con otros, hace más por ti que el que se considera egoísta… Que es el que solamente te sirve a ti.

Tal vez un adecuado equilibrio entre egoísmo y altruísmo sea una de las claves para ser feliz en el mundo de hoy.

¿Nos paramos a descubrirlo?

Sergio

Esto que acabas de leer es el capítulo 1 de un libro online compuesto a base de artículos, que irá creciendo a medida de nuestra interacción y los intereses comunes que guardemos. Su nombre es “El tigre, las esposas y la salida de la ratonera”. Me encantaría conocer tu opinión y saber hasta qué punto te ha servido este texto.

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