Las cosas que sé, y quiero compartir contigo (1): El baile de la seducción

Si algo he aprendido en la vida es a no buscar las razones para todo y aceptar incondicionalmente la vida con todos sus matices… Por pura liberación. Porque esa es, precisamente, la mayor acción que podemos emprender conscientemente para encontrar, dar sustento y proyectar esa chispa divina que todos guardamos en lo más hondo e íntimo de nuestro ser.

Voy a ilustrarlo con ideas, imágenes y también con sensaciones… Para que nos llegue a todos tan intensamente como lo noto ahora mientras escribo.

Esto, en uno de mis talleres, se relaciona con la fidelidad. En ese taller distingo entre la fidelidad a uno mismo y a entes externos… Y en este caso nos ubicamos en el segundo contexto, en la fidelidad hacia algo externo a uno mismo; un algo que puede tener gran relación con uno mismo sin embargo.

 Así pues… ¿Fidelidad hacia qué?

Yo distingo dos: a un compromiso y a un sentimiento.

No son excluyentes, y de hecho suelen darse al mismo tiempo, aunque no del mismo modo en personas distintas (por ejemplo, tú puedes buscar el compromiso de pareja; mientras que mi compromiso puede ser no marear a quien se relacione conmigo, ni dejar que me mareen). Entiendo, por lo que he vivido y todas las experiencias que conozco y me cuentan; que las personas no tienen del todo claro lo que quieren, lo que buscan y lo que les gusta en esta clase de contactos.

Y por eso mismo es por lo que nos pasamos la vida bailando, con o sin máscaras… Para descubrirnos, para saber lo que queremos y buscamos.

En mi opinión (y siempre bajo lo que he vivido y conocido, insisto), las personas tendemos a explorar y a mantener. Exploramos en busca de límites y de novedades, y mantenemos todo lo que nos gusta o nos sirve. Por eso aparece la fidelidad. ¿El problema del asunto? Cuando deja de aportarnos algo, de gustarnos o de servirnos y desaparece la fidelidad al sentimiento… Pero se mantiene la fidelidad al compromiso. Entras en un amor vacío, por llamarlo de algún modo.

Vacío que no se limita a las relaciones con otras personas… También aparece con el sitio donde vives, con tu empleo, con tu profesión o tu vocación, e incluso con uno mismo.

Por eso me hice heraldo de The Sexual Life. Para mí, todo lo que sea sexual implica comunicación, confianza e intimidad… Y trasladar ese sentido de conexión profunda a cualquier aspecto de la propia vida es fundamental para un bienestar con solidez y fundamento. Si tomamos la costumbre de hacerle el amor a nuestra propia vida, veremos que los miedos desaparecen y la claridad nos colma. Y de paso nos regalamos unos cuantos orgasmos cuánticos… 😉

street-dance-2-3d-feelingmovies-recenzia-film-novinky-3En cuanto al sexo como acto físico… Es comunicación, intercambio y autodescubrimiento. También es autoafirmación. Conviene recordar que todas y cada una de nuestras experiencias sexuales van a convertirse en parte de nuestra identidad… Y que podemos encontrar de todo. Yo estoy viéndome desde hace un tiempo con una persona con la que tengo sexo, buena amistad y bastante comodidad… Pero ningún vínculo en firme. Es el mutuo interés lo que nos acerca y aleja en función del apetito del momento. También mantengo relaciones con vínculos de amistad e intimidad sexual, a pura fuerza de cariño y confianza. Cada una de ellas con una duración de más de dos años como mínimo.

¿Qué quiere decir esto, al menos para nosotros?

Que sabemos que mientras nos apetezca, nos sintamos bien y tengamos motivos; vamos a querer estar ahí. Y si cualquier aspecto de eso cambia, podemos ver si todavía funciona o conviene separarse temporal o definitivamente. A esto, en sociología, se lo contempla dentro del concepto de amor contingente.

Ahora y para salir de lo teórico y que sea el corazón el que lo entienda y lo aplique…

Voy a ilustrar esto de una manera muy curiosa… Atended a este vídeo. Para quien no tenga el inglés muy afinado, os dejo una transcripción de lo que se dice:

Manu: Os creéis muy graciosos eh? Escuchad… Todos somos Street dancers. Mambo, tango, salsa… Todos los bailes empezaron en las calles. Pero vosotros tenéis un problema: le tenéis mucho miedo a vuestra pareja. Si sí, tomáoslo a risa… Qué divertido, jajaja, oh sí… Sí, os escondéis detrás de vuestra chulería. ¡Uh, cómo moláis! Ah… ¡Ahora os reto a que os desnudéis!

Bam-Bam: No lo haré delante de usted…

Manu: El cuerpo no, pero tal vez un pedacito de tu alma… Cuando te tiendo la mano no sólo te invito a bailar: te pido que confíes en mí. Pensad que estáis sujetando a la criatura más perfecta y más bonita de todo el universo. Y ahora, el ritmo… El hombre debe conseguir que la mujer destaque, y que brille… Para que el resto de hombres sientan envidia y quieran tenerla… Pero no puedan. ¡Intentadlo!

Bien, yo ya he despejado mi mente un poquito, así que lo dejo aquí.

¿Me cuentas lo que aflora en la tuya?

Estoy deseando saberlo…

Sergio

Vivir para contarlo es la ley…

Facebook-20140219-091521“Si hacemos un macrotaller sobre hacer talleres, a ti te pega la parte de hacerlos auténticos.” ¿Qué puede hacer que me digan algo así? Descubrámoslo.

Esa cita pertenece a una charla telefónica con un gran amigo y compañero, Miguel Guzmán (el de Éxito Personal, efectivamente). Para entrar en antecedentes, nuestra charla iba sobre el feedback que Miguel tenía para mi taller de autoestima, felicidad y relaciones libres y armoniosas (el de “Avanza y sé Feliz”, vaya).

Pecando de modestia indiscreta (que no inmodestia, pues para mí no es parte de la modestia el negarse a uno mismo o el esconder aquello positivo que uno es, tiene o hace); quiero compartir la frase que hizo que Miguel terminase por decirme algo así (y si me desvío, por favor: tírame de la oreja, Miguel):

Lo que pude ver es a un tío que no sólo se nota que sabe lo que dice, sino que disfruta de ello y lo puede ampliar tanto como sea necesario… Porque lo vive, porque lo que transmite está en total consonancia con lo que es. Y es lo que más valorable resulta como consumidor de experiencias. Sigue leyendo

Avanza y sé feliz (1ª ed.) + Noches de la Troupe

Algunos estamos hartos de los miedos y las dudas…
De pensar que no nos merecemos el amor, la compañía ni la atracción que despertamos.
De hacernos daño porque nos creemos que no valemos la pena…

¡Tal vez sea hora de hacerse cargo, dejar el victimismo y empezar a cambiar!

Descubre trucos y secretos para disfrutar más de la vida.

Descubre y resuelve lo que te bloquea.

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