¿Nuevo en la ciudad? ¿Deseas cambiar de aires? ¿Buscas ampliar círculos? ¿Acabas de volver del extranjero? ¿A la caza de aventuras elegantes?

Sea cual sea tu caso, estás a punto de adentrarte en un mundo sin ley con reglas tácitas y un montón de oportunidades para divertirte y encontrar fortuna… Tanto como para salir escaldado. Abordemos juntos el tema y sus posibilidades.

Primero lo primero: ¿por qué usar servicios de Online Dating?

Admitamos algo: simplifican bastante el proceso de contactar con personas nuevas.

No todo el mundo tiene tiempo, interés, autoestima o fuerza de voluntad suficiente para socializar como se ha hecho de toda la vida: cara a cara, de tú a tú. Cuando son a la cara los rechazos queman y desgastan; pero en internet es un simple juego de números.

A costa de unas cuantas horas (de aburrimiento, de tiempo muerto en el metro o entre clases, o mientras intentas hacer un pensamiento en el cuarto de baño) revisando perfiles, puedes toparte con personas de todo calado y calibre. Puedes decir que sí o que no indiscriminadamente, con sólo deslizar el dedo. Y eso mola.

Lo que no es tan divertido es lo que suele suceder en esa clase de sitios…

Puedes encontrarte con un carrusel de fotos de pollas a partir de ciertas horas, y a personas ciertamente insulsas, poco atractivas, sin oficio ni beneficio; que se creen reyes y reinas del mambo. También se puede uno cruzar con auténticas maravillas de la raza humana, y precisamente al hecho de aumentar nuestras probabilidades de lograr tales encuentros (y de que tal hazaña sirva de algo a nuestra vida real) es a lo que dedico este texto.

Segundo paso: escoger y elaborar la red a utilizar

Una vez que ya tienes claro que te interesa y en qué te puede beneficiar el Online Dating, puedes pasar a construir lo que será tu base de operaciones. Para ello, aquí tienes unos cuantos factores a considerar por su importancia y frecuencia.

Recuerda: en internet las mujeres son hombres, los hombres son niños, y los niños son agentes de la secreta - It's a sexy tweet!          . Es decir, que no te fíes de las apariencias. Un perfil falso es muy fácil de hacer, y la suplantación de identidad es (por desgracia) muy común. A veces indetectable, a no ser que por casualidades de la vida se trate de una persona fácil de ubicar en internet.

Hace años conocí a una chica por Tuenti que se hacía llamar Daniela. Probablemente fuese su nombre de verdad, pero estaba suplantando la identidad de otra persona. Lo descubrí gracias a otra amiga, que me avisó al ver las fotos en que ella me etiquetaba de que esta chica estaba robando fotos a una famosilla del metroflog mexicana.

También, hace menos de dos días, una chica me mandó fotos suyas tras exigirme que nos viésemos por Skype. Para asegurarse de no haberlas enviado a un viejo verde (cita textual).

Dicho lo cual, estos son mis consejos:

  • No utilices las redes sociales tipo Facebook, Twitter, Tuenti, Instagram, etc. para ligar. Si has hecho contacto con alguien y queréis comunicaros en intimidad, eso es otra historia. Y aun así tenéis otros medios disponibles para ello.
  • Si tienes que escoger redes actuales para ello, evita las de pago. Tinder o Flirtie se prestan bastante bien a ello, son muy funcionales y tienen un diseño muy cuidado y atractivo. Además, los contactos que haces allí son reales. Las redes de pago suelen enviarte mensajes falsos o tratar de conectarte con usuarios a la desesperada (gente que ni siquiera entra en tu baremo) para que sigas renovando la cuota.
  • Los sitios web como Badoo, “sexy o no”, “vota mi cuerpo” y similares (en caso de que sigan funcionando) son escombreras. Hay muchas personas que se meten por curiosidad y lo abandonan, pero también hay gente que se queda. Lo más normal es que ahí triunfe la superficialidad, y de paso, los y las que venden su cuerpo al mejor postor. No es complicado encontrar escorts y trabajadores/as sexuales en esos sitios, pero en mi opinión renta más conocer a otra clase de personas. Dejo constancia de que no tengo nada en contra de quienes se dediquen a ello (y hasta tengo varias amigas escorts, strippers y prostitutas); pero considero que hay lugares más apropiados para hacer esa clase de contactos.

Una vez se tiene claro esto, se puede pasar a una cuestión igual de importante… El uso que vas a hacer de la red y la clase de contactos que vas a intentar establecer.

A ello le dedicamos los próximos apartados.

Tercer paso: optimizar tu presentación y clarificar tu perfil

Suponiendo que hayas superado los procesos de decidirte a probar y escoger la red que mejor sirva a tus intereses, llegamos al punto donde tienes que jugar tus cartas.

¿Y eso cómo se hace por aquí, por internet?

Muy sencillo. Me centro en los casos de Tinder y Flirtie para explicarlo.

En ambas plataformas se te pide que rellenes una serie de datos sobre ti: tu nombre, tu edad, tu localidad, un “sobre ti” y un “buscando”. Además, debes adjuntar una o varias fotografías. Mi recomendación personal es que no sean explícitas; para todo lo demás, tu creatividad y tu identidad mandan.

Algunos de esos datos puedes hacerlos privados, pero por ejemplo, siempre se mostrará una distancia aproximada respecto de los usuarios que veas o que vean tu perfil… Aunque no tengo claro en qué se basan para medirla. Creo que probablemente usan la geolocalización para determinar desde dónde te conectas y muestran esa distancia entre ambos, aunque digas que eres de una localidad más alejada de lo que aparece.

Eso es un primer baremo para ir discriminando perfiles. Si te gusta viajar y te lo puedes permitir con suficiente frecuencia, te importará menos que si estás más restringido en ese aspecto. Aunque tampoco sabes si la otra persona es viajera, ¡así que tú decides!

Otro baremo a tener en cuenta es, por ejemplo, la última conexión. No te interesa contactar con perfiles que muestren demasiado tiempo de inactividad, porque lo más probable es que ya ni siquiera usen la aplicación.

Por supuesto, también cuenta lo que veas en sus fotografías y lo que leas en sus “sobre mi” y “buscando”. Si te gusta lo que ves y lo que cuenta no hay motivos para no darle una oportunidad y pulsar donde el sí… Pero también hay que ser honestos y realistas: si una persona busca pareja y tú solamente quieres amistades o contactos esporádicos, no andes mareando. Si parece demasiado joven o demasiado mayor para ti, juzga por su personalidad al intercambiar mensajes. Y desde luego, si hace algo molesto u ofensivo, puedes cortar el contacto y dejar de recibir mensajes inmediatamente (dos ventajas de las redes que uso como ejemplo son que solamente tras declarar el interés mutuo os ponen en contacto (por tiempo limitado pero prorrogable, al menos en el caso de Flirtie); y la capacidad de cortar la comunicación y no seguir recibiendo mensajes en cualquier momento.

Eso no te garantiza que los contactos que hagas salgan a pedir de boca y se traduzcan en algo significativo en tu vida real, pero para eso tenemos el próximo apartado.

Cuarto paso: reglas de urbanidad y cortesía

Ahora que ya te has metido de lleno en el ajo y estás empezando a enviar y recibir mensajes, estoy seguro de que quieres hacer que el tiempo que inviertes en ello te sirva para algo más. Es probable que hayas dado con personas muy prometedoras y candidatas a enriquecer tu vida sustancialmente.

Como no creo que quieras fastidiar eso, prueba lo siguiente:

  • Tienes que ir de cara a toda costa. Con eso no te digo que seas sincericida, sino que tanto si lo que buscas es conocer gente nueva como una cita esporádica, lo digas. Si también te interesa una relación, del tipo que sea, hay que dejarlo claro desde el principio. Esto es por no perder tu tiempo ni hacer perder a los demás el suyo… Pero, desde una perspectiva más bonita, es porque ser abiertos y honestos enriquece las relaciones. Si una persona tiene esa clase de libertad para ser uno mismo y expresarse auténticamente contigo, es más probable que desee continuar en contacto. Y también aumentan las posibilidades de que eso trascienda en algo más íntimo y profundo.
  • Prohibido engañar. Si tienes pareja, hijos, o alguna clase de compromiso importante… No lo escondas ni lo niegues. Es de justicia que le des a la otra persona la oportunidad de aceptarte y apreciarte tal y como eres tú, tal y como es tu vida. Lo mismo va por las enfermedades o condiciones especiales. No se trata de ser cagalástimas, sino (incido) de darte a conocer y querer siendo simplemente tú.
  • Respeta ciertos horarios. A no ser que se te indique lo contrario, las horas de alimentación, descanso y sueño son sagradas y de guardar. El horario laboral es un buen baremo para eso: nada de escribir entre las 14 y las 17, ni a partir de las 22 horas. Si te escriben a ti y te parece oportuno, responde… Pero no acostumbres a la gente a buscarte a horas intempestivas, o te verás teniendo que poner tu teléfono en modo avión (pues las redes que te dije funcionan a través de apps, y si los contactos que has hecho los pasaste a WhatsApp, Line, Viber o Telegram, o incluso a Facebook; las alertas te joderán más de una noche).
  • Sólo invitaciones. Cuando quieras usar un medio de contacto más ágil o quedar en persona, no juegues a lo que todo el mundo. No intentes hacer un enredo. Hazte cargo de tus deseos, exprésalos abiertamente y extiende una invitación. ¿Que no la aceptan? Ningún problema. Las invitaciones no tienen fecha de caducidad (a no ser que así lo decidas y manifiestes), y si decidís mantener el contacto, se pueden aprovechar a posteriori.
  • No envíes lo que no te pidan. Está muy bien el sexting y otras formas de interacción sexual cibernética, pero por simple respeto… Guárdate hasta que tengas claro y se haya explicitado verbalmente el deseo de ello. Yo tengo una norma, basada en la reciprocidad: de menos a más, y siempre hasta donde llega la otra persona. Ni más, ni menos. A veces me toca romper el hielo a mí. A veces me toca dar sin recibir lo mismo que doy… Pero suele recompensar con algo equivalente, o incluso con algo mejor: el encuentro en persona.

Si haces caso de todas estas advertencias y observaciones, tus posibilidades de éxito en el Online Dating aumentan exponencialmente. Podrías construir tu propio harén de contactos para haceros cositas a través de la pantalla, pero me jugaría mi huevo izquierdo (y probablemente no lo pierdo) a que quieres trinchar carne.

La manita y los juguetes están de puta madre, pero no sustituyen el sudor, los jadeos y el calor de pecho ajeno.

Y por eso, unas recomendaciones extra.

Quinto paso: para salir de la pantalla y entrar en la cama

Vamos a asumir que has hecho caso de todo lo anterior y hay un buen clima entre la otra persona y tú.

Siendo fieles al espíritu de las invitaciones, con eso tienes más que suficiente para echar a rodar. Si quieres algo más intenso e interesante, construye junto a la otra persona la invitación. Que sea seductora y llamativa para ambos. Que explore y alimente vuestras fantasías. Y para ello, basta con preguntar y estar abierto a responder preguntas.

Si seguís cumpliendo con la apertura, la honestidad y la reciprocidad… Solamente puede salir bien.

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Ahora te toca hablar a ti.

¿Cuál ha sido tu experiencia usando redes de Online Dating? ¿Y usando las redes sociales “típicas” para ligar y hacer contactos? ¿Qué te seduce más en los perfiles que ves? ¿Qué hace que desees seguir en contacto, o quedar en persona?

¿Te atreves a compartir tu historia con nosotros y sumar tus vivencias al cajón desastre, a la bizarrería o al arco del triunfo?

Y por último, ¿qué añadirías a esta guía?

Contribuyamos a un mundo más bello…

Sergio

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Un comentario en “Brújula para principiantes en Online Dating

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